sábado, 22 de marzo de 2014

Día Mundial del Agua ::: Sistémicos, la contaminación y el despilfarro del agua limpia

Sistémicos, la contaminación y el despilfarro del agua limpia

Por Miguel Valencia Mulkay

Conferencia presentada en la Facultad de Derecho de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en el foro Bosques y Agua del 20 de marzo de 2014

El agua embotellada, las llaves de agua, el botón o manivela del excusado educan al niño: le enseñan a consumir el agua en exceso, a contaminarla, a deshacerse de ella mezclada con excrementos, detergentes y otros desechos; le transmiten imágenes, percepciones, valores sobre el agua. Más tarde, el niño aprende que difícilmente puede escaparse de la botella de agua, el excusado inglés, la plomería, las tuberías, las válvulas, las bombas, los canales, los trasvases, las presas; sufre el monopolio radical del agua; el acaparamiento del agua establecido por el Estado y el Mercado; conoce la escasez del agua inducida, controlada y manipulada por lejanos y poderosos personajes que viven en El Castillo. La gran mayoría se somete a las modernas tecnologías del agua y se adapta a sus condiciones. Muchos adoptan los valores que les transmite este sistema creado por otro sistema mayor que lo engloba: el sistema económico que considera al agua como un bien económico, como simple H2O que puede transportarse en grandes cantidades y acumularse como mercancías o dinero. La sociedad aprende a ver con naturalidad, sin indignación significativa, la escandalosa contaminación y el gran despilfarro del agua en la industria y los servicios: se educa a la población en la abundancia y la escasez fabricada por los tubos y las bombas. Una parte importante de la sociedad llega entonces a creer que no puede vivir sin las modernas tecnologías del agua y que la solución al colapso hídrico mundial pasa por la intensificación de las tecnologías convencionales (mega drenajes, mega tuberías, mega bombas, mega plantas de tratamiento en todos los municipios) y, sobre todo, que pasa por la elevación de las tarifas del agua y la eliminación de su gratuidad. La economía impone su garra letal sobre el agua y la ecología.

El error fatal, mezclar agua de lluvia con excrementos y desechos industriales

 El Sistema hidráulico convencional  viola siempre la primera regla en el manejo adecuado del agua: no mezclar el agua de lluvia con excrementos y desechos industriales; esta transgresión hace fracasar cualquier intento de conservación del agua limpia: el agua sucia aumenta sin cesar en todo el mundo. Los drenajes saturan los cuerpos de agua de isótopos radiactivos, químicos, plásticos, excrementos.  Se abandonan con facilidad las plantas de tratamiento de agua; el tratamiento de la mezcla de aguas tiene muy elevados costos; en el fondo se utilizan sólo para simular la conservación del agua. El agua sucia satura los mares, lagos, lagunas, humedales, ríos, arroyos de México e inutiliza los acuíferos superficiales. El endurecimiento de los suelos, las pavimentaciones y las edificaciones que invaden el territorio, impiden la filtración del agua al subsuelo, conducen los desechos sólidos a los drenajes, provocan la bajada del agua en torrente en cerros, colinas y pendientes. Los drenajes rotos, muy comunes en países como México que tienen frecuentes sismos o que toleran el paso de pesados camiones o tráileres por cualquier calle, contaminan el agua potable de las tuberías de distribución municipal y también el subsuelo.  Dependemos cada vez más del agua embotellada- México ocupa el primer lugar mundial en consumo de agua embotellada-, tendencia económica  que induce la mala calidad en el agua entubada, los precios exorbitantes del agua, el big bang del plástico en los mares, los ríos, los arroyos; en suma: el desprecio por la conservación del agua .Los pobres tienen cada vez menos acceso al agua limpia: el sistema hidráulico mata ya las innumerables maravillosas maneras de obtener agua gratuita, local, sabrosa, que existían hasta hace algunos años; ahora se consume agua cada vez más cara, insípida, contaminada que viene de lugares cada año más lejanos. Cada día mueren en el mundo cerca de 80,000 personas por enfermedades ligadas a la contaminación del agua. Los tubos y las bombas aumentan cíclicamente de número y tamaño en todo México: complican mucho la conservación del agua limpia.

El mega bombeo acaba con las ecorregiones y pone el agua en manos de las empresas transnacionales

El Sistema hidráulico dominante logra hoy que la población modernizada del mundo consuma al menos unas 30 veces más agua per cápita de la que consumía antes de su introducción hace unos 200 años; consigue que la industria consuma entre 70 y 100 veces más agua de la que consumía originalmente y que, además, consuma hoy cerca del 80% del agua entubada[1]. Los acuíferos se agotan con rapidez en todo el mundo debido al mega bombeo que exige la industria de hoy. En la ciudad de México se pierde el 50% del agua que se inyecta en las tuberías de distribución y domiciliaras.  Nos sometemos cada año más al agua traída por medio de trasvases, como el del Cutzamala o el Bicentenario de Sonora, megaproyectos devastadores que borran o aniquilan los parteaguas hídricos, las ecorregiones: en un extremo, sirven para apuntalar los elevados niveles de despilfarro y contaminación del agua de la industria y los servicios; en el otro extremo, crean destrucción del tejido social, sequias, deforestación y pérdida de biodiversidad; son un robo descarado del agua. Las presas destruyen la ecología de los ríos y las cuencas, así como las comunidades asentadas en ellas. Los bosques se secan por la indiscriminada extracción de agua. Persistentemente, los planes de reforestación fracasan por la escandalosa ignorancia e insensibilidad de las autoridades en los asuntos del territorio, la ecología y la cultura, mientras se protege por otro lado la tala ilegal en las sierras, por medio de paramilitares, militares, ingenieros forestales, jueces, leyes.   Los proyectos industriales, incluyendo los agropecuarios y de servicios, especialmente los turísticos, demandan cada día mayores volúmenes de agua: al menos 2,000 lit., por cada litro de leche, o 900,000 litros por cada auto fabricado o 1,500 m3 al día, por campo de golf de 50ha; la minería a tajo abierto envenena regiones enteras con los millones de litros de aguas mezcladas con cianuro. La agroindustria consume cantidades descomunales de agua y petróleo: es un fracaso.  Se concesionan los principales acuíferos a “grandes usuarios del agua” transnacionales: se fomenta el consumo industrial del agua por medio de tarifas de agua insignificantes y la entrega del control de los Consejos de Cuenca a grandes empresarios. Se deslocaliza cada día más la extracción de agua; se consumen escandalosas y crecientes cantidades de electricidad en el bombeo: una contribución principal a la producción del desastre climático; se ignoran las grandes extracciones clandestinas de agua.

Las decisiones importantes del uso del agua se aprueban fuera del país

 Los  financieros internacionales dictan ahora las leyes del agua de México. El TLC- NAFTA es hoy en día  la Constitución Mexicana vigente: se entrega el agua a países extranjeros, por medio de la maquila de productos industriales, de las grandes producciones agropecuarias de exportación, de los servicios turísticos.  Debido a proyectos privados y publico-privados que acaparan el agua, persisten en México más de 4,000 conflictos locales del agua, en pueblos, ejidos, colonias y barrios. El Estado alienta la destrucción de los santuarios del agua y los asesinatos de los activistas que defienden  los bosques, acuíferos, ríos, lagunas, humedales, manantiales frente a megaproyectos de todo tipo. Se proyectan para los próximos años consumos de al menos 2,000 millones de metros cúbicos de agua en la extracción de gas shale, por medio del fracking, en los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco.  Las decisiones importantes de la gestión del agua se toman fuera del país y las hacen principalmente los banqueros internacionales y las transnacionales (el Consejo Mundial del Agua y el Foro Mundial del Agua). La distribución municipal del agua queda ahora en manos de las transnacionales del agua (Suez, Bechtel, Aguas de Barcelona). No hay participación de la sociedad en la solución de los problemas importantes del agua, pero, eso sí, se le imputa en su mayor parte el desperdicio y la contaminación del agua. La tecnociencia del agua responde principalmente a intereses transnacionales y resulta cada año más contraria a la naturaleza y al tejido social. El agua se despilfarra y se contamina hoy más que nunca antes en la historia.

La visión económica del agua mata el agua limpia

El agua cae del cielo para todos, en los territorios, montañas, arroyos, humedales, ríos, lagos, lagunas, mares, y crea cascadas, caídas de agua, cataratas; se filtra en los suelos de montañas y planicies y crea acuíferos, manantiales, ojos de agua. Se conserva limpia y disponible para apagar la sed de todos- todos los días-, siempre y cuando no exista una tecnología (motores, químicos, tubos, cemento, centrales nucleares) que la capture, la acapare, la contamine. Se mantiene libre y cantarina como un elemento que fomenta la Paz y los acuerdos entre los pueblos, mientras no existan en la sociedad opiniones, imaginarios dominantes que consideren el agua como un instrumento para ganar poder y dinero, para ganar guerras contra la naturaleza, o contra las culturas, los pueblos y  las comunidades; o para embarcarse en una modernización, un progreso,  un desarrollo, un proyecto político que sirva para concentrar el poder en pequeñas minorías nacionales o internacionales. El agua ha sido una inacabable reserva de símbolos culturales, un elemento mítico de las culturas, un componente fundamental de la filosofía nacida en Grecia, sin embargo, la modernas ciencias naturales ligadas a los imaginarios económicos han aniquilado la poética del agua, la filosofía del agua que antiguamente permitían la conservación del agua limpia.  La contaminación y el despilfarro del agua son inherentes, consubstanciales, al diseño del excusado inglés, el agua embotellada, los tubos, las bombas, las válvulas,  los trasvases,  las presas; son inherentes al imaginario económico que crea la escasez del agua, pero medio de la moderna tecnología del agua.

Sistémicos, la contaminación y el despilfarro del agua limpia

 

 


[1]  Tageszeitung, 1992, p.30, citado por Jean Robert en Water is a commons: Agua consumida en el mundo en base anual:  Agroindustria 2,680 km3; Viviendas 300 km3; Industria 1,000 km3; total 3,980 km3

viernes, 21 de marzo de 2014

Pronunciamiento del grupo ¡Salir del Petróleo! sobre el TLC y el Acuerdo Transpacífico

Pronunciamiento del grupo ¡Salir del Petróleo! sobre el TLC y el Acuerdo Transpacífico

¡Denunciamos las oscuras negociaciones del Acuerdo Transpacífico (ATP)!

¡Rechazamos el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica!

La presencia en Toluca este 19 de febrero, del presidente Obama, el ministro Harper de Canadá y Peña Nieto, resulta verdaderamente amenazante: negocian por debajo del agua la firma de un nuevo y más potente instrumento de guerra económica y política contra nuestros territorios nacionales, contra los pobres y los dones de la naturaleza: el Acuerdo Transpacífico; de manera que éste refuerce la vieja guerra que desde hace 20 años mantiene su predecesor, el TLC, Tratado de Libre Comercio de Norteamérica.

La participación en estas negociaciones de los líderes de dos estados poderosos; EUA y Canadá, debe encender todas las alarmas sociales y movilizar a las organizaciones de la base social para buscar alianzas nacionales e internacionales, con el fin de frenar cuanto antes esta gran amenaza que puede tener consecuencias catastróficas para México y la mayoría de las poblaciones de los países involucrados en el acuerdo transpacífico, ATP. Con la firma de este nuevo acuerdo, el 99% de la población en estos países sería la gran perdedora.

A veinte años de la firma del TLC, las consecuencias del libre comercio en México están a la vista de todos. Sólo hay que quitarse los lentes color de rosa impuestos por la intensa publicidad, propaganda y relaciones públicas montadas por poderosas entidades, para conocer los desastrosos resultados de este período infernal:

1.-Las élites mexicanas han renunciado al manejo soberano del espacio territorial y socioeconómico de México han permitido y solapado agresiones al pueblo y la economía nacionales. Desde 1994, los gobiernos mexicanos han permitido que el Tratado de Libre Comercio se convierta en la Ley más importante del país; lo han colocado de facto por encima de la Constitución Mexicana. Para empezar, el TLC para nosotros solo es un “tratado”: nuestros gobiernos nos han impuesto cumplirlo al pie de la letra mientras, para nuestras contrapartes (Estados Unidos y Canadá) resulta no ser obligatorio, sino que es algo opcional (no permitir el ingreso de camiones mexicanos, por ejemplo). Para ellos, solo se trata del NAFTA (North American Free Trade Agreement) en que “agreement” sólo significa “acuerdo” que por supuesto tiene un rango menor y menos obligaciones como lo dejó en claro explícitamente el congreso estadounidense.

2.-Como resultado, el sistema político mexicano se pone al servicio de las poderosas empresas transnacionales beneficiarias del TLC, los bancos extranjeros y los gobiernos de Estados Unidos y Canadá. Se ha perdido la soberanía nacional y hoy tenemos un Estado en total decadencia (Estado fallido) incapaz de plantearse un proyecto de país autónomo y autosuficiente. Solícito y eficaz, para cumplir los deseos de las multinacionales, los bancos y los gobiernos extranjeros y sordo, ciego y corrupto, para defender al pueblo de México.

 3.-El TLC es directamente responsable de la quiebra de más del 80% de los pequeños agricultores del país: el gobierno mexicano permitió que Estados Unidos nos vendiera maíz por abajo del costo de producción de la mayoría de los maiceros mexicanos, con tal de mantener bajos los sueldos de los trabajadores de las ciudades y los costos de las empresas ganaderas que exportan carne. Como resultado de la quiebra del campo y de la apertura de las fronteras, la producción de droga floreció, creció y se ha convertido en una de las ramas económicas más prosperas de nuestra sufrida nación.    

El crimen organizado controla más de la mitad de los municipios nacionales mientras el estado mexicano –cada año más fallido- desaparece en ellos: miles de cabezas cortadas tiradas por todo el país; cientos de miles de ejecutados; miles de desaparecidos o levantados; más de cuatro millones de jóvenes con buena preparación universitaria han salido del país; más de cinco millones de familias están desgarradas por la violencia y la destrucción de la actividad campesina y trabajadora; mas de 10 millones con hambre; más de 10 millones de jóvenes no estudian ni trabajan; más de 12 millones han migrado fuera de México; más de 20 millones están en la miseria; más de 60 millones en la pobreza.

4.-Las multinacionales arriesgan muy poco con el TLC, pues cuentan con un mecanismo de resolución de controversias entre inversionistas y estados mediante el cual pueden demandar a un gobierno firmante si este toma medidas de protección de la naturaleza o de los consumidores; en una actitud demencial, pueden reclamar pérdidas actuales y ganancias futuras. De esta manera, la mayor parte de los bancos, de la producción de la electricidad, de la distribución del gas, de la producción agropecuaria, del consumo al menudeo (Walmart, Costco y otras) del control del mayoreo (Archer Daniels, Cargill, y otras) se encuentra en manos de transnacionales.

México tiene los primeros lugares mundiales en obesidad, consumo de agua embotellada y coca cola; también en: corrupción, violencia, celulares, falta de transparencia gubernamental, diabetes, cáncer, feminicidios; se encuentra en grave riesgo de extinción: el maíz, la mariposa monarca, el jaguar, las selvas y los manglares, las ciénagas de Coahuila; virtualmente todos los ríos, lagos lagunas y humedales, tienen muy altos niveles de contaminación. Las ciudades y los campos, con muy altos niveles de contaminación nuclear, genética, química y nanotecnológica.

5.-La producción de petróleo convencional se encuentra en declive y en manos de extranjeros; el gas y el petróleo no convencional están bajo el control de las mayores petroleras privadas del mundo. El mecanismo de resolución de controversias inversionista estado impedirá que el gobierno mexicano pueda poner controles ambientales a las empresas extranjeras que obtengan concesiones petroleras bajo la nueva reforma energética. La riqueza minera es saqueada por empresarios canadienses y grandes territorios se contaminan por sus actividades.

6.-Los estados que se dicen desarrollados encuentran en los tratados de libre comercio una manera “eficaz”, pero muy riesgosa, de rescatar o fortalecer su crecimiento económico, su riqueza y poderío; negocian estos tratados con estados de la periferia, como México, Perú, Chile, previamente colonizados por sueños de progreso y desarrollo; con estados débiles que tienen poca legitimidad y bastante corrupción.

Los estados desarrollados y periféricos aprueban estos tratados sin consultar a sus pueblos: vía fast track, sin mayor debate parlamentario. En consecuencia, son tratados ilegítimos, antidemocráticos, “repudiables en cualquier momento”, sin embargo, muy difíciles de destruir por el contubernio que se genera, por los efectos corruptores del tratado mismo, en el estado, el medio empresarial y académico.

Los grandes bancos y las transnacionales de los estados poderosos son los principales beneficiarios de estos acuerdos comerciales espurios. Consiguen así grandes ventajas de los estados previamente colonizados por sus ideologías. Realizan un saqueo sistemático de los subsuelos, suelos, aguas, bosques, selvas, biodiversidad. Obtienen un trabajo esclavo y semiesclavo en grandes maquiladoras (los sweat shops), en la gran industria agropecuaria, en el transporte carretero, en los Walmarts y franquicias de servicios: Mac Donalds, Seven Eleven, Holiday Inn, etc., en la prioridad en contratación de las obras de infraestructura.

Resultan también beneficiarios principales de estos tratados los mercados negros: los traficantes de armas, drogas, órganos, mujeres, niños, por diversas razones: el gran descontrol de las aduanas: miles de autos, camiones, tráileres o containeres, en tránsito diariamente en cada una de ellas. Encuentran grandes facilidades para el lavado de dinero en los bancos internacionales, como HSBC, Wachovia, y otros.

Consideramos a las élites mexicanas como élites fallidas: no han sabido generar un modelo propio de evolución social y cultural: generan estados débiles que acaban pronto fracasados, como consecuencia de los efectos destructivos del mismo tratado. Los estados poderosos también se debilitan, por los efectos sociales y ambientales que se desprenden de estos tratados. Estados Unidos y Canadá están en rápida decadencia y buscan detenerla con la sobre explotación de México.

¡Convocamos a las fuerzas sociales de México, Estados Unidos y Canadá a iniciar un debate sobre el proceso de integración con Estados Unidos y Canadá abierto con el TLC!

¡Exigimos un alto a la sobreprotección y privilegios de las multinacionales en los acuerdos de libre comercio!

¡Denunciamos las oscuras negociaciones del Acuerdo Transpacífico ATP!

¡Rechazamos el acuerdo de Libre Comercio de Norteamérica!

¡Exigimos la anulación del TLC, y la búsqueda de una nueva forma de integración de América del Norte!

¡Exigimos sacar inmediatamente la energía y la agricultura del TLC!

 

México, D.F. 19 de febrero de 2014

¡Grupo Salir del Petróleo!

Adriana Matalonga, Ana María Yustis, Edgardo Mota, José Arias Chávez, José Ignacio Félix Díaz, Mauricio Villegas, Miguel Valencia.



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Miguel Valencia
ECOMUNIDADES 

¡Salir del petróleo!, imprescindible para todas las comunidades y ciudades del mundo.

¡Salir del petróleo!, imprescindible para todas las comunidades y ciudades del mundo.

Por Miguel Valencia Mulkay  

Existen dos muy poderosas razones para ¡Salir del Petróleo!, tan pronto como sea posible: La transición del  gas y petróleoconvencional al gas y petróleo no convencional o Petróleo Extremo, y el desastre climático.

La transición del petróleo convencional  al petróleo no convencional o Petróleo Extremo

Desde hace algunos lustros disminuyen mundialmente las reservas de petróleo en los yacimientos de tierra firme; el petróleo barato, convencional, se agota ahora rápidamente; los precios del petróleo suben desde hace algunos años y llegan a 158 dólares el barril antes de la crisis de 2008, luego bajan, por la gran caída de la economía  mundial, y se sostienen ahora cerca de los cien dólares por barril, en espera de que haya algún repunte importante, para subir bastante más que la economía mundial.  Al mismo tiempo que se agota el petróleo convencional-final del petróleo barato- entra en auge mundial la extracción del petróleo no convencional o petróleo caro, como lo es la extracción de gas y/o petróleo en aguas profundas, en Europa; en arenas bituminosas, en Alberta, Canadá: H2Oil; en lutitas o esquistos (shale y fracking), en Texas, EUA. A este gas y petróleo no convencional de moda también se le llama Petróleo Extremo, por la ruina social y ecológica que produce en grandes territorios y la devastación ecológica que ocasiona en litorales y extensas zonas marinas: tiene un muy elevado costo económico, social y ecológico . El agotamiento o declive del petróleo barato- un proceso geológico de extrema gravedad, por sus efectos devastadores sobre la política, la economía y la sociedad-, combinado con el auge en la extracción del Petróleo Extremo o no convencional, produce un efecto desestabilizador en los mercados de petróleo: se genera una condición crítica, crucial, trascendental, de transición que eleva radicalmente los riesgos de disparo sin previo aviso, para los próximos años, de los precios del gas y petróleo; disparo que puede ocasionar a su vez elevaciones abruptas y radicales en los precios al público del gas y las gasolinas, y en las tarifas de electricidad. 

Estas muy probables conmociones o sobresaltos, implicarían en los próximos años tal violencia económica contra la gran mayoría de la población que podrían llegar a provocar bastante más miseria, sufrimiento y muerte de las que ya tenemos; a impulsar autoritarismo, represión y crisis políticas nunca vistas: genocidios y ecocidios. Los aumentos en las tarifas de electricidad y en los precios al público del gas y las gasolinas de los últimos años podrían llegar a ser considerados como muy menores frente a los aumentos radicales que pueden darse en los próximos años. El declive del petróleo convencional genera guerras (como las de Irak, Afganistán, Libia y Siria), crisis financieras (como la de 2008), crisis económicas (como la que vivimos mundialmente desde 2008), crisis políticas (como las que se dan en EUA, la Unión Europea, Asia, Latinoamérica), crisis sociales (como el aumento mundial en la miseria, la inseguridad, la violencia intrafamiliar, escolar, laboral, urbana).   El auge del petróleo no convencional o Petróleo Extremo es evidentemente una falsa solución, una salida falsa de Europa, Canadá, Estados Unidos y otros gobiernos al problema del declive del petróleo convencional o de bajo costo de extracción: implica enormes costos y riesgos ambientales, sociales económicos y políticos que, por otra parte, se complican aún más al ocultarlos o minimizarlos ante la opinión pública: error gubernamental imperdonable que los hace todavía más peligrosos y destructivos. La reforma energética de Peña Nieto se basa en profundizar y perseverar en estos errores descomunales de EUA y otros países desarrollados, instigados por grandes especuladores internacionales. Por sí misma, la conjunción de los procesos del final del petróleo barato y del auge del Petróleo Extremo, una combinación explosiva, es una razón suficiente para buscar urgentemente formas de dejar de consumir gas y petróleo.  

El desastre climático

El desastre climático que empieza a destruir la economía mundial está directamente ligado a la emisión de gases generados por la extracción, procesamiento, distribución y consumo de gas y petróleo. El nuevo Petróleo Extremo o no convencional dificulta aún más la situación: implica, además, la multiplicación de las emisiones de los gases que provocan el crecimiento del desastre climático, por pie cúbico de gas o barril de petróleo extraído. La terrible amenaza que representa el desastre climático es por sí misma una razón suficiente para dejar de consumir gas y petróleo, muy especialmente, el Petróleo Extremo que lo complica.

¡Salir del petróleo!

Frente a estas amenazas gemelas, resulta imprescindible impulsar cambios profundos en el modo de vida de los pueblos, ejidos, barrios, colonias y ciudades; cambios hacia muy bajos consumos de gas y petróleo; implica realizar transformaciones radicales en los modelos de: transporte, cultivo de alimentos, crianza de animales en granjas y establos, tecnología del agua, industrialización, urbanización, comercio, salud, educación, gobierno, relaciones internacionales, y sobre todo, entraña el abandono de las viejas ideas o modelos de crecimiento, progreso, desarrollo o modernidad que dominan desde hace décadas en las mentes de los políticos, los empresarios y una gran parte de los académicos mexicanos, así como de una gran porción de la sociedad mexicana. Entraña, también, el abandono de lasfalsas soluciones al fin del petróleo convencional, como la energía nuclear, los agrocombustibles, las grandes instalaciones eólicas, entre otras.  Las clases dominantes son responsables de la muy equivocada orientación energética que sigue México desde hace más de tres décadas: son víctimas de una vieja colonización cultural económica, economista, economicista, que asfixia y arruina los potenciales de las comunidades y ciudades de este gran país.  ¡Salir del petróleo! es un duro camino que habrá que seguir en los próximos años, voluntariamente u obligados por las catástrofes que vienen.  

 ¡Salir del petróleo!, imprescindible para todas las comunidades y ciudades del mundo.  

6 de marzo de 2014

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Miguel Valencia

Ecocidas, genocidas, las respuestas institucionales al agotamiento del petróleo barato.

Ecocidas, genocidas, las respuestas institucionales al agotamiento del petróleo barato.

Por Miguel Valencia Mulkay

Desde la preguerra mundial, los países que se autodenominan “desarrollados” buscan encarnizadamente alternativas al petróleo barato o convencional, excitados por la vieja distopía científica que busca el santo grial de la modernidad: la fuente de una “energía abundante, inacabable y muy barata” que haría muy poderoso al país y las empresas que la controlen. Explotar a los otros y a la naturaleza, científica y tecnológicamente, es la intención oculta de estos sueños de opio y de las ideas de progreso y desarrollo. Como lo expresa el insigne pintor español, Francisco de Goya y Lucientes, El sueño de la razón produce monstruos”(Los Caprichos). Obligados por los dogmas de la economía moderna, los tecnocientíficos de los países y empresas más poderosas del mundo producen entonces un conjunto de falsas soluciones al predicamento económico y político derivado  del fin del petróleo convencional. Sin embargo, resulta que el petróleo barato no puede ser sustituido ventajosamente por el gas o petróleo shale de lutitas o esquistos, extraído por fracking, o el de aguas profundas; o por la energía nuclear, los biocombustibles o agrocombustibles, las grandes eólicas o solares: la violencia simbólica, ambiental, social, económica y política de estas falsas soluciones institucionales es al menos diez veces superior al petróleo barato; además, la densidad energética del petróleo hace muy apreciado su consumo en las tecnologías dominantes, creadas por el petróleo mismo, como: autos, aviones, trenes, tractores. El mundo que conocemos está hecho por y para el gas y petróleo barato.

Las falsas respuestas institucionales al fin del petróleo convencional: el gas y petróleo caro, no convencional o Petróleo Extremo (shale, aguas profundas), “la solución revolucionaria” de EUA y la UE, así como: la energía nuclear, los biocombustibles o agrocombustibles y las grandes eólicas o solares, difieren la solución del problema de fondo: son una fuga hacia adelante: crean amenazas y problemas muy superiores a los que ya tenemos, para los próximos años. Estos delirios tecnocientíficos-que representan pesadillas para las comunidades y los pueblos- no logran sustituir significativamente al petróleo, pero sí engendran un dantesco futuro próximo, en países como México, por sus efectos perversos sobre la sociedad y la ecología.  Las instituciones desquiciadas por la finanza y la economía sólo pueden producir soluciones desquiciadas. Los experimentos científicos de los países “desarrollados” nos llevan al holocausto mundial. En otros artículos me ocupo en mayor detalle del gas y petróleo no convencional o Petróleo Extremo, pero ahora me ocupo de las otras falsas salidas del petróleo barato, las que no tienen que ver con la extracción de gas o petróleo y que son altamente subsidiadas por los gobiernos poderosos y sus seguidores como México.

 La energía nuclear

Después de las lágrimas de Oppenheimer, vertidas por su responsabilidad en la creación de las bombas que arrasaron a Hiroshima y Nagasaki, el gobierno de EUA lava la imagen atómica, con el programa átomos para la paz, por medio de las centrales nucleares. A pesar de más de diez graves accidentes y  las grandes protestas sociales acaecidas entre los 50 y los 70, la energía nuclear se impone en el mundo a raíz de la primera gran “crisis del petróleo”, en los 70, cuando inicia la muerte de los beneficios sociales de la posguerra y del pleno empleo. Los accidentes de Three Mile Island de Pennsylvania en 1979 y de Chernóbil  en 1986 frenan abruptamente la construcción de centrales nucleares en el mundo hacia el final de los 80. Chernóbil cubre gran parte de Europa con altos niveles de radiación lo que provoca hasta 2004 cerca de 985,000 muertos (cánceres principalmente), según el estudio de la Academia de Ciencias de Nueva York. La segunda “gran crisis del petróleo”, desatada al inicio de este siglo, trae aparejado el renacimiento de la energía nuclear; además: la guerra de Irak, la llegada de Obama a la presidencia de EUA, impulsado por la fuerza política y económica de grandes operadores de centrales nucleares de Chicago; induce un muy cuestionable diferimiento del cierre de muchas viejas centrales nucleares y sobre todo, provoca la crisis financiera del 2008. En los últimos 10 años se multiplica la construcción de nuevas centrales nucleares, no sólo en EUA, también en China, India, Corea del Sur. El accidente de Fukushima del 11 de marzo de 2012 vuelve a frenar la energía nuclear. Alemania, con la mas grande sociedad informada en asuntos tecnocientíficos del mundo, rechaza definitivamente la energía nuclear en este siglo. Se confirma una vez más que la energía nuclear es la forma más costosa, insegura, contaminante y tiránica de producir energía eléctrica: no hay empresa ni gobierno alguno que se atreva a garantizar, así sea medianamente, los costos de un accidente nuclear mucho menor  al de Chernóbil o de Fukushima; el costo se reparte entre todos los países del mundo.  Los banqueros y grandes empresarios pronucleares ejercen una gran presión sobre las universidades y los gobiernos, con el propósito de bloquear y desalentar cualquier investigación o estudio sobre los peligros, riesgos y costos reales de la energía nuclear. El gobierno mexicano, la CFE, oculta el estudio de al menos cuatro grandes proyectos nucleares. La energía que se ha soñado  “abundante, inacabable y barata” se niega a desaparecer en el basurero de la historia.

Los biocombustibles o agrocombustibles

El alza de los precios del petróleo en los últimos 15 años afecta mucho a ciertas industrias: aviación, autos y otras. Para salvarlas, los “desarrollados” recurren al viejo expediente: la producción de etanol a partir de cultivos diversos: caña de azúcar (Brasil), maíz (EUA), palma (Indonesia), jatropha (México) y otras plantas. Provocan así radicales aumentos en los precios de los alimentos- como el maíz-, un gran despojo de tierras campesinas- en estos momentos hay asesinatos de campesinos en Asia, por los cultivos de palmeras que devastan grandes selvas y llevan a la extinción a mamíferos y muchas otras especies-, y el aumento del hambre en el mundo; se da prioridad a las gasolinas de los aviones y los autos sobre el alimento de los pobres y se destruye la biodiversidad. Para ocultar o lavar el genocidio que implica la promoción institucional de los agrocombustibles, los gobiernos los etiquetan como biocombustibles, para denotar que son verdes limpios o sustentables. 

Las grandes eólicas o solares

Amenazante tecnología del fin de la fiesta energética de la posguerra, las grandes eólicas o solares constituyen una calamidad que condena a la desaparición a muchas especies de aves, insectos, entre otras; que despoja de sus tierras a sus antiguos propietarios: los pueblos indígenas y campesinos; que destruye paisajes y hábitats y que apoya al desfalleciente mundo del gas y el petróleo. Industria última, extrema, que tal vez anuncia el final de la industria moderna. 

Las falsas soluciones institucionales al agotamiento del petróleo barato acarrean tales ecocidios y genocidios  que obligan a buscar soluciones en otra parte, con otra mentalidad: en las mentes no institucionales, no estatales.   

México DF 14 de marzo de 2014

 




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Miguel Valencia
ECOMUNIDADES 

Sistémicos, la contaminación y el despilfarro del agua limpia

Sistémicos, la contaminación y el despilfarro del agua limpia

Por Miguel Valencia Mulkay

Conferencia presentada en la Facultad de Derecho de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, en el foro Bosques y Agua del 20 de marzo de 2014

El agua embotellada, las llaves de agua, el botón o manivela del excusado educan al niño: le enseñan a consumir el agua en exceso, a contaminarla, a deshacerse de ella mezclada con excrementos, detergentes y otros desechos; le transmiten imágenes, percepciones, valores sobre el agua. Más tarde, el niño aprende que difícilmente puede escaparse de la botella de agua, el excusado inglés, la plomería, las tuberías, las válvulas, las bombas, los canales, los trasvases, las presas; sufre el monopolio radical del agua; el acaparamiento del agua establecido por el Estado y el Mercado; conoce la escasez del agua inducida, controlada y manipulada por lejanos y poderosos personajes que viven en El Castillo. La gran mayoría se somete a las modernas tecnologías del agua y se adapta a sus condiciones. Muchos adoptan los valores que les transmite este sistema creado por otro sistema mayor que lo engloba: el sistema económico que considera al agua como un bien económico, como simple H2O que puede transportarse en grandes cantidades y acumularse como mercancías o dinero. La sociedad aprende a ver con naturalidad, sin indignación significativa, la escandalosa contaminación y el gran despilfarro del agua en la industria y los servicios: se educa a la población en la abundancia y la escasez fabricada por los tubos y las bombas. Una parte importante de la sociedad llega entonces a creer que no puede vivir sin las modernas tecnologías del agua y que la solución al colapso hídrico mundial pasa por la intensificación de las tecnologías convencionales (mega drenajes, mega tuberías, mega bombas, mega plantas de tratamiento en todos los municipios) y, sobre todo, que pasa por la elevación de las tarifas del agua y la eliminación de su gratuidad. La economía impone su garra letal sobre el agua y la ecología.

El error fatal, mezclar agua de lluvia con excrementos y desechos industriales

 El Sistema hidráulico convencional  viola siempre la primera regla en el manejo adecuado del agua: no mezclar el agua de lluvia con excrementos y desechos industriales; esta transgresión hace fracasar cualquier intento de conservación del agua limpia: el agua sucia aumenta sin cesar en todo el mundo. Los drenajes saturan los cuerpos de agua de isótopos radiactivos, químicos, plásticos, excrementos.  Se abandonan con facilidad las plantas de tratamiento de agua; el tratamiento de la mezcla de aguas tiene muy elevados costos; en el fondo se utilizan sólo para simular la conservación del agua. El agua sucia satura los mares, lagos, lagunas, humedales, ríos, arroyos de México e inutiliza los acuíferos superficiales. El endurecimiento de los suelos, las pavimentaciones y las edificaciones que invaden el territorio, impiden la filtración del agua al subsuelo, conducen los desechos sólidos a los drenajes, provocan la bajada del agua en torrente en cerros, colinas y pendientes. Los drenajes rotos, muy comunes en países como México que tienen frecuentes sismos o que toleran el paso de pesados camiones o tráileres por cualquier calle, contaminan el agua potable de las tuberías de distribución municipal y también el subsuelo.  Dependemos cada vez más del agua embotellada- México ocupa el primer lugar mundial en consumo de agua embotellada-, tendencia económica  que induce la mala calidad en el agua entubada, los precios exorbitantes del agua, el big bang del plástico en los mares, los ríos, los arroyos; en suma: el desprecio por la conservación del agua .Los pobres tienen cada vez menos acceso al agua limpia: el sistema hidráulico mata ya las innumerables maravillosas maneras de obtener agua gratuita, local, sabrosa, que existían hasta hace algunos años; ahora se consume agua cada vez más cara, insípida, contaminada que viene de lugares cada año más lejanos. Cada día mueren en el mundo cerca de 80,000 personas por enfermedades ligadas a la contaminación del agua. Los tubos y las bombas aumentan cíclicamente de número y tamaño en todo México: complican mucho la conservación del agua limpia.

El mega bombeo acaba con las ecorregiones y pone el agua en manos de las empresas transnacionales

El Sistema hidráulico dominante logra hoy que la población modernizada del mundo consuma al menos unas 30 veces más agua per cápita de la que consumía antes de su introducción hace unos 200 años; consigue que la industria consuma entre 70 y 100 veces más agua de la que consumía originalmente y que, además, consuma hoy cerca del 80% del agua entubada[1]. Los acuíferos se agotan con rapidez en todo el mundo debido al mega bombeo que exige la industria de hoy. En la ciudad de México se pierde el 50% del agua que se inyecta en las tuberías de distribución y domiciliaras.  Nos sometemos cada año más al agua traída por medio de trasvases, como el del Cutzamala o el Bicentenario de Sonora, megaproyectos devastadores que borran o aniquilan los parteaguas hídricos, las ecorregiones: en un extremo, sirven para apuntalar los elevados niveles de despilfarro y contaminación del agua de la industria y los servicios; en el otro extremo, crean destrucción del tejido social, sequias, deforestación y pérdida de biodiversidad; son un robo descarado del agua. Las presas destruyen la ecología de los ríos y las cuencas, así como las comunidades asentadas en ellas. Los bosques se secan por la indiscriminada extracción de agua. Persistentemente, los planes de reforestación fracasan por la escandalosa ignorancia e insensibilidad de las autoridades en los asuntos del territorio, la ecología y la cultura, mientras se protege por otro lado la tala ilegal en las sierras, por medio de paramilitares, militares, ingenieros forestales, jueces, leyes.   Los proyectos industriales, incluyendo los agropecuarios y de servicios, especialmente los turísticos, demandan cada día mayores volúmenes de agua: al menos 2,000 lit., por cada litro de leche, o 900,000 litros por cada auto fabricado o 1,500 m3 al día, por campo de golf de 50ha; la minería a tajo abierto envenena regiones enteras con los millones de litros de aguas mezcladas con cianuro. La agroindustria consume cantidades descomunales de agua y petróleo: es un fracaso.  Se concesionan los principales acuíferos a “grandes usuarios del agua” transnacionales: se fomenta el consumo industrial del agua por medio de tarifas de agua insignificantes y la entrega del control de los Consejos de Cuenca a grandes empresarios. Se deslocaliza cada día más la extracción de agua; se consumen escandalosas y crecientes cantidades de electricidad en el bombeo: una contribución principal a la producción del desastre climático; se ignoran las grandes extracciones clandestinas de agua.

Las decisiones importantes del uso del agua se aprueban fuera del país

 Los  financieros internacionales dictan ahora las leyes del agua de México. El TLC- NAFTA es hoy en día  la Constitución Mexicana vigente: se entrega el agua a países extranjeros, por medio de la maquila de productos industriales, de las grandes producciones agropecuarias de exportación, de los servicios turísticos.  Debido a proyectos privados y publico-privados que acaparan el agua, persisten en México más de 4,000 conflictos locales del agua, en pueblos, ejidos, colonias y barrios. El Estado alienta la destrucción de los santuarios del agua y los asesinatos de los activistas que defienden  los bosques, acuíferos, ríos, lagunas, humedales, manantiales frente a megaproyectos de todo tipo. Se proyectan para los próximos años consumos de al menos 2,000 millones de metros cúbicos de agua en la extracción de gas shale, por medio del fracking, en los estados de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco.  Las decisiones importantes de la gestión del agua se toman fuera del país y las hacen principalmente los banqueros internacionales y las transnacionales (el Consejo Mundial del Agua y el Foro Mundial del Agua). La distribución municipal del agua queda ahora en manos de las transnacionales del agua (Suez, Bechtel, Aguas de Barcelona). No hay participación de la sociedad en la solución de los problemas importantes del agua, pero, eso sí, se le imputa en su mayor parte el desperdicio y la contaminación del agua. La tecnociencia del agua responde principalmente a intereses transnacionales y resulta cada año más contraria a la naturaleza y al tejido social. El agua se despilfarra y se contamina hoy más que nunca antes en la historia.

La visión económica del agua mata el agua limpia

El agua cae del cielo para todos, en los territorios, montañas, arroyos, humedales, ríos, lagos, lagunas, mares, y crea cascadas, caídas de agua, cataratas; se filtra en los suelos de montañas y planicies y crea acuíferos, manantiales, ojos de agua. Se conserva limpia y disponible para apagar la sed de todos- todos los días-, siempre y cuando no exista una tecnología (motores, químicos, tubos, cemento, centrales nucleares) que la capture, la acapare, la contamine. Se mantiene libre y cantarina como un elemento que fomenta la Paz y los acuerdos entre los pueblos, mientras no existan en la sociedad opiniones, imaginarios dominantes que consideren el agua como un instrumento para ganar poder y dinero, para ganar guerras contra la naturaleza, o contra las culturas, los pueblos y  las comunidades; o para embarcarse en una modernización, un progreso,  un desarrollo, un proyecto político que sirva para concentrar el poder en pequeñas minorías nacionales o internacionales. El agua ha sido una inacabable reserva de símbolos culturales, un elemento mítico de las culturas, un componente fundamental de la filosofía nacida en Grecia, sin embargo, la modernas ciencias naturales ligadas a los imaginarios económicos han aniquilado la poética del agua, la filosofía del agua que antiguamente permitían la conservación del agua limpia.  La contaminación y el despilfarro del agua son inherentes, consubstanciales, al diseño del excusado inglés, el agua embotellada, los tubos, las bombas, las válvulas,  los trasvases,  las presas; son inherentes al imaginario económico que crea la escasez del agua, pero medio de la moderna tecnología del agua.

Sistémicos, la contaminación y el despilfarro del agua limpia

 

 


[1]  Tageszeitung, 1992, p.30, citado por Jean Robert en Water is a commons: Agua consumida en el mundo en base anual:  Agroindustria 2,680 km3; Viviendas 300 km3; Industria 1,000 km3; total 3,980 km3




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Miguel Valencia
ECOMUNIDADES

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