jueves, 3 de noviembre de 2016

CONVOCATORIA A APOYAR LA ORGANIZACIÓN DE UNA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE DEGROWTH (DESCRECIMIENTO) EN MÉXICO.

CONVOCATORIA A APOYAR LA ORGANIZACIÓN DE UNA CONFERENCIA INTERNACIONAL DE DEGROWTH (DESCRECIMIENTO) EN MÉXICO.


Convocamos a las personas, los grupos, redes, organizaciones sociales y civiles, instituciones educativas, académicas o centros de investigaciones, cooperativas, pequeños empresarios, gobiernos municipales o delegacionales, asambleas legislativas locales, a apoyar  la organización de una conferencia internacional de Degrowth (descrecimiento) en México, en 2018. 

México se encuentra en una encrucijada. La mayoría de sus ciudadanos viven un ambiente atroz. En los últimos años crecen desmedidamente: las matanzas, los asesinatos, la desaparición de personas, la violencia intrafamiliar, escolar, laboral, urbana,  el crimen común y el  transnacional, la miseria moral y económica, la concentración de la riqueza en pocas manos, la corrupción, el fraude, la extorsión, el secuestro, la inseguridad en todas sus expresiones. Además, aumentan sin freno: la intensidad de las sequías, las  tormentas, los huracanes, las olas de calor, la devastación de los suelos y el subsuelo; al igual, la devastación de los ríos, los lagos, los humedales, los mares, las atmosferas, los climas.

Crecen sin control, la extracción de gas y petróleo no convencional (fracking) y de minerales a tajo abierto, la tala de árboles y el tráfico de especies en peligro de extinción. Igualmente, se incrementa:  la destrucción de comunidades indígenas y campesinas, de los pueblos y los barrios antiguos, de sus paisajes, comidas y artesanías, la desaparición de las lenguas, las culturas y las tradiciones, la mercantilización de las ruinas y vestigios arqueológicos; se disparan los índices de: la obesidad, la depresión, la bipolaridad,  el estrés, la esquizofrenia, los desórdenes alimentarios, las psicosis, las adicciones( por drogas, alcohol, juegos de azar, videojuegos, etc.),  las muertes por cáncer, diabetes y cardiopatías, el racismo, el sexismo, el consumismo, el trato y el pensamiento autoritario, simplista, mentiroso; aumenta desproporcionadamente , el uso del automóvil, el avión y el tren rápido,  la pavimentación del territorio, el tiempo perdido, la accidentalidad y la discriminación en el transporte, la urbanización, las megalópolis, la contaminación del aire, el agotamiento de los acuíferos,  los cambios drásticos en las economías locales y las contaminaciones  en los pueblos, ejidos, barrios y colonias, los megaproyectos,  el cambio amañado en el uso del suelo. 

Además, se incrementa: el desempleo, la precarización del empleo, la debilitamiento de los sindicatos, el poder de las organizaciones criminales, la financiarización de la vida, las desmedidas utilidades y desmanes de los bancos y las empresas transnacionales, los robos y fraudes en la web, las devaluaciones , la inestabilidad económica y financiera, las grandes quiebras, la disminución real  de las pensiones. Y sobre todo: crecen descaradamente: la falta de legitimidad de los gobernantes, de los candidatos, de las instituciones electorales; aumentan: la corrupción en los más altos niveles de gobierno y  en el sistema judicial,  las reformas constitucionales y los tratados de libre comercio, que son rechazados por la mayoría de la población, mientras se multiplican los falsos valores, los delitos de cuello blanco, la descomposición del Estado y la clase política y muchas más lacras, vicios y defectos sociales crecen como el cáncer en México. Los mexicanos sentimos que el país se nos cae en pedazos.

Estos crecimientos sin freno también están presentes hoy día en casi todos los países del mundo, aunque generalmente en menor escala que en México: frecuentemente ganamos los primeros lugares mundiales en estos rubros. No obstante, estos crecimientos desbocados son causados principalmente por las actividades de los países ricos y poderosos, como es el caso del desastre climático, el agotamiento del petróleo convencional, la muerte de los mares, la contaminación química, electrónica, nuclear, genética, nanotecnológica, el tráfico de armas, drogas y personas, el transporte excesivo de mercancías y muchas cosas más. Sin embargo, debido a los tratados de libre comercio, México magnifica muchos de estos males, vicios y defectos.  

Estos crecimientos cancerígenos tienen mucho que ver con los valores  que ha impuesto el sistema económico mundial: un solo dios, el Progreso, un dogma único, la economía política, un solo edén, la opulencia, un rito único, el consumo, una sola plegaria: Nuestro crecimiento que estás en los cielos. En todos lados, el exceso de los ricos y poderosos guarda reverencia a los mismos santos- el desarrollo, la tecnología, la mercancía, la velocidad, el frenesí- , persigue a los mismos herejes- los que están fuera de la lógica del rendimiento y de la productividad-, dispensa una misma moral- tener, nunca es suficiente, abusar, nunca es demasiado, tirar, sin descanso, después recomenzar, de nuevo y siempre. Se han vuelto valores positivos y principales, la agresividad, el cinismo, la seducción manipuladora, la capacidad de dar golpes cada vez más bajos, la indiferencia ante los sufrimientos de los demás, cercanos y lejanos, la complacencia del consumidor irresponsable. Un espectro los persigue en las noches: la caída en el consumo. Una pesadilla los obsesiona: los sobresaltos del Producto Interno  Bruto. Estos crecimientos cancerígenos también tienen que ver con los conceptos, las estructuras, la distribución y la deslocalización que ha impuesto el sistema económico mundial globalizado.

Pensadores e investigadores de diversos países, principalmente desarrollados, han estudiado a fondo estos males de la modernidad, los han discutido desde hace décadas en seminarios, simposios, conferencias y se han unido desde 2008 bajo una consigna política internacional ¡DEGROWTH! –, que en México hemos traducido  como descrecimiento-, con el fin de cambiar la tendencia ecocida, genocida que llevan los países desarrollados y emergentes. Cada dos años, desde 2008, se celebra una conferencia de DEGROWTH en Europa; la ultima, en septiembre de 2016, en Budapest, Hungría. Se pueden consultar en www.degrowth.org  

La celebración de una conferencia internacional de Degrowth en México, nos permitiría:

  • Someter a debate las causas de fondo que producen los colapsos mundiales. ¿Qué une al colapso climático, energético, hídrico, de la biodiversidad, de la limpieza, de las culturas, de la salud, de la alimentación, de la seguridad personal, de las comunidades, de las ciudades, del tejido social, de las economías, de las instituciones, de la persona humana? ¿Por qué hoy se colapsa el mundo o la modernidad?

  • Someter a cuestionamiento las políticas, los esfuerzos, las inversiones, los tratados comerciales, los "motores del crecimiento", las tecnologías, los megaproyectos, los índices del crecimiento (PIB), tanto de la economía mundial como la nacional y local.

  • Someter a debate las alternativas que se proponen frente a estos colapsos mundiales, tanto en lo individual como en lo colectivo. Alternativas personales o individuales, familiares, comunitarias, municipales, urbanas, estatales, nacionales, regionales, continentales, mundiales.

Los invitamos a ponerse en contacto con el grupo que impulsa esta iniciativa.

vammulkay@gmail.com     combatienteecologista@gmail.com

 jifdo45@yahoo.com      zuvajr@yahoo.com          jariaschavez@gmail.com

 

Ciudad de México, 1 de noviembre de 2016

Adriana Matalonga, Aleida Azamar, Alejandra Medina, Andrés Vázquez, Anahi  Martínez Encinas, Ana María Yustis, Beatriz Eugenia Romero, Bernardo Salas, Carlos Padilla, Carlos Ramírez, Carmen Buerba Franco, Dominique Jonard, Edgardo Mota, Edith Gutiérrez, Edith González, Eduardo Farah, Eduardo Rincón, Elías García, Gabriela Baeza, Gabriel Valencia Mulkay, Gustavo Romero, Héctor Emanuel León, Humberto Urquiza, Jaime Lagunez, Jorge Márquez,  José Arias, José Ignacio Félix Díaz, José María Simón Ruiz, Jovita Pardo Villafaña , Laura Collin, Lucía Alvares, Manuel Martínez Camarillo, Mara Rosas Baños, Mauricio Villegas,  Miguel Valencia, María del Socorro Cervantes Carreón, María Soledad Cervantes Ramírez, Patricia Gutiérrez Otero, Pedro Luis Burrola, Rafael Huacuz, René Torres Bejarano, Ricardo Zúñiga, Roberto Villa, Rodolfo Buentello, Rodolfo Maccosay Cuevas,  Samuel Brugger, Sergio González, Yolanda Boerci.

 

Asociación de Tecnología Apropiada, Comité de Defensa Ecológica de Michoacán, Colectivo Economía Ecológica de la Facultad de Economía de la UNAM, Comunidad Terapéutica Madreselva,  ECOMUNIDADES, Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México, EDENAT, En Defensa de la Naturaleza, EcoMorelia,  ¡Descrecimiento o colapso!, Dirección de Ciencias Sociales de la UAM-Xochimilco, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, Grupo ¡Salir del petróleo!,  Programa de Bioetica de la UNAM,  Programa de Ciudades del Centro de Investigaciones en Ciencias y Humanidades de la UNAM, Red en Defensa de la Ciudad de México, Universidad de Londres.

 


Miguel Valencia
ECOMUNIDADES
Red Ecologista Autónoma de la Cuenca de México

decrecimiento:::: ​ ¿Es el objeto de una civilización cambiar de coche cada tres años?



decrecimiento


¿Es el objeto de una civilización cambiar de coche cada tres años?

Posted: 02 Nov 2016 10:14 AM PDT

Sólo una actividad autónoma de la colectividad puede instaurar una sociedad autónoma. Y tal actividad presupone que los hombres adopten fuertemente otra cosa que la posibilidad de comprar una nueva televisión a colores. Más profundamente, presupone que la pasión por los asuntos comunes, por la democracia y la libertad, ocupe el lugar de la distracción, del cinismo, del conformismo, de la carrera al consumo. En una palabra, presupone, entre otras cosas, que lo 'económico' deje de ser el valor dominante o exclusivo. Este es el 'precio a pagar' por una transformación de la sociedad. Digámoslo más claramente aún: el precio a pagar por la libertad es la destrucción de lo económico como valor central, y de hecho, único.

¿Es un precio muy alto? Para mí, ciertamente no: prefiero infinitamente ganar un nuevo amigo que un nuevo coche. Preferencia subjetiva, sin duda. Pero ¿'objetivamente'? Cedo con mucho gusto a los filósofos políticos la tarea de 'fundar' el (pseudo)consumo como valor supremo. Pero hay algo más importante. Si las cosas siguen su carrera presente, de cualquier modo tendrá que pagarse ese precio. ¿Quién cree que, con el ritmo actual, la destrucción de la Tierra pueda durar un siglo? ¿Quién no ve que se aceleraría aún más si los países pobres se industrializan? ¿Y qué hará el régimen cuando ya no pueda sujetar a las poblaciones suministrándoles constantemente nuevas chácharas?

Si el resto de la humanidad debiera salir de su insostenible miseria y si la humanidad entera quiere sobrevivir sobre este planeta en un "steady and sustainable state", tendrá que administrar los recursos del planeta como buen padre de familia, dominar radicalmente a la tecnología y a la producción, aceptar una vida frugal. No he vuelto a hacer los cálculos, que de cualquier modo estarían plagados de inmensos márgenes de incertidumbre. Pero, para darnos una idea, podríamos decir que ya sería bastante si pudiéramos asegurar 'indefinidamente' a todos los habitantes de la Tierra el 'nivel de vida' de los países ricos en 1929. Lo cual puede ser impuesto por un régimen neofascista; pero también lo puede hacer libremente la colectividad humana, organizada democráticamente, invistiendo otras significaciones, aboliendo el monstruoso papel de la economía como fin y dándole su justo lugar, el de un simple medio de la vida humana. Independientemente de una multitud de otras consideraciones, bajo esta perspectiva y como un momento de esta inversión de valores, la igualdad de salarios y rentas me parece esencial.

Es cierto -lo vi y lo dije antes que muchos otros- que nada de esto, al parecer, corresponde con las aspiraciones de los hombres contemporáneos. Más aún, los pueblos son cómplices activos de la evolución en curso. ¿Lo serán indefinidamente? ¿Quién podría decirlo? Pero una cosa es cierta: no será corriendo tras 'lo que se ve bien' o 'lo que se dice', emasculando lo que pensamos y queremos, como aumentaremos las oportunidades de la libertad. Lo que es no nos necesita, sino lo que podría y debería ser.

Cornelius Castoriadis. 'Hecho y por hacer'. 1989.




viernes, 7 de octubre de 2016

Actas del Seminario: "Deshacer el desarrollo. Rehacer el mundo" UNESCO - París, 2002

Los amigos de la conferencia de Degrowth de Montreal enviaron en 2012 los archivos de las Actas del Seminario de 2002 en la UNESCO de Paris llamado "Deshacer el desarrollo". Rehacer el mundo", que fue la base donde nació el movimiento internacional por el descrecimiento. Este fue el ultimo acto publico al que asistió Ivan Illich antes de morir en diciembre de ese año y en las actas aparecen sus intervenciones.


Estos documentos son muy importantes para quienes se interesan por este movimiento para quienes los quieran consultar a pesar de que la mayor parte están en francés. La promoción de esta próxima Conferencia Internacional Decrecimiento en México seguramente impulsará estas consultas de parte de académicos . Estos son los sitios en los que están localizados estos documentos:


lunes, 4 de julio de 2016

[#Degrowth] Open Call for hosting the 6th Int. #egrowth Conference (foreseen for 2018, post-Budapest)

Open Call for Hosting the Sixth International Conference on Degrowth for Ecological Sustainability and Social Equity (Foreseen for 2018)


The international conferences on degrowth are central landmarks and moments of convergence of the international degrowth intellectual and social movements. They offer an unique opportunity for bringing together scholars with other members of civil society and demonstrating a different way of organizing conferences. A central feature of the conferences has been direct participation and collaboration among participants.
The past international degrowth conferences have been strongly influential in defining and opening new research and political fields. They have been inspired by social movements and experiments, and developed policy proposals as well as initiatives for social experiments in a wide range of areas. And besides all this, they managed to attract significant attention from the general public and the media.
There is now a significant momentum, academic and social, around the idea of degrowth. Other conferences, research projects, courses and summer schools on degrowth have taken place in the same spirit in India, Quebec, Canada, England, Sweden, Greece, Czech Republic, Finland, Sweden, the Basque Country, etc. Each of these conferences has done a lot to advance the scientific discussion around degrowth, and to make the debate publicly visible. One sign for the success of the conferences as well as other mentioned initiatives is the substantial body of research on Degrowth published in international academic journals (over 200 articles and 8 special issues that have gone through normal peer review processes). Reference books like the "A degrowth project" or "Degrowth: A Vocabulary for a New Era" have been translated in more than 10 languages.

The International Degrowth Conferences had an increasing number of participants and managed to outreach to other groups, initiatives, and movements not directly involved in the degrowth debate but working on similar issues.

Given this momentum, Research & Degrowth (R&D) together with the Support Group (SG) offers to facilitate and sustain the organization of the Sixth International Conference (foreseen for 2018). Within the plurality and increasing number of events on degrowth that we experience and participate in, we wish to develop a clear identity and philosophy for the International Conference as a regular and recognizable event where scholars, civil society and practitioners come together to update each other on their degrowth-related research and activities.

Research and Degrowth (R&D) has promoted and co-organized five International Conferences on Degrowth in:
·      Paris (2008) hosted by Paris-Sud Telecom;
·      Barcelona (2010) organized by ICTA at the Autonomous University of Barcelona;
·      Montreal (2012) organized by the Université de Montréal, McGill University, Université du Québec à Montréal, HEC Montreal and Concordia University;
·      Venice (2012) organized by Associazione per la Decrescita, Spiazzi, IUAV, Universitá di Udine, Cittá di Venezia, Arci, Kuminda and Sesterzo;
·      Leipzig (2014) organized by Konzeptwerk Neue Ökonomie, Förderverein Wachstumswende, DFG-Research Group "Postwachstumsgesellschaften" at the University of Jena and University of Leipzig;
·      and currently promotes the organization of the 5th conference which takes place in Budapest (2016; 30 August - 3 Sept) organized by Cargonomia, Institute of Political Ecology, Focus, ESSRG, Greendependent Institute and Corvinus University.

This is an open call for expressions of interest from parties who wish to organize the next conference.
If you are interested please present your project in 5-10 pages, including information on:
·      the general concept
·      the organizing team
·      a possible location
·      potential dates
·      organizational aspects
·      a preliminary budget and possible funding sources
·      a programme outline
·      a general structure of the conference: which formats etc.
·      potential plenary speakers
·      a possible thematic ?focus? of the conference with a thematic subtitle (other conferences had such a subtitle and focus, e.g. Building bridges in Leipzig 2014)
·      a concept for outreach work and events beyond the conference (e.g. stream towards degrowth, degrowth week, ...)
·      any other relevant information.

Deadline for submission: December 15th 2016

Date on which the new Local Organizing Committee (LOC) is going to be informed about the decision: February 1st 2017
Please send your proposals to: supportgroup@degrowth.org
Ideally, if you intend to apply, please let us know so in advance, so that - in case there are any updates - we can easily let you know. However, it is not a necessary condition to let the SG know in advance.

Groups that are interested in organizing the 6th conference are invited to join a workshop held by members of the Support Group at the Conference in Budapest (http://budapest.degrowth.org/). The workshop will provide information about the organizing process and be a room for questions towards the Support Group. Further it is thought as a space for networking among potential organisers, aimed at fostering the international cooperation between them. Although joining the workshop can be helpful to develop your proposal, it is not a requirement for applying to organise the next conference.
Date: Wednesday 31 Aug, 16.30 ? 18.30 (as part of the Degrowth Week, so open for anybody)
Room: Corvinus University (the exact room will be announced at a later point)

Following a list of requirements and suggestions the selection of the conference proposals will be done by the Support Group, which is composed by members of R&D and representatives of the organizing committees of the hosting institutions that organized the previous conferences. Find details about the structure and functioning of the Support Group, the list of requirements and suggestions as well as any updates regarding the Call and future conferences at: www.degrowth.org/conferences.

In the event of multiple proposals with quality, the SG will attempt to establish cooperation between the proponents, allowing for coordinated activities in different places, such as hosting national or regional conferences, or any time of events paving the process or parallel to the Sixth International Conference on Degrowth for Ecological Sustainability and Social Equity.

We are looking forward to receiving your proposals
The Support Group, Research & Degrowth (R&D), www.degrowth.org


martes, 31 de mayo de 2016

Budapest 2016 -- Congreso de DECRECIMIENTO

Visitar Red de Educación y Economía Social y Solidaria en: http://educacionyeconomiasocial.ning.com/?xg_source=msg_mes_network

 

“El patriarcado destruirá el planeta si no lo frenamos”: Vandana Shiva, ecofeminista


Tengo 63 años. Soy de Dehradun (India). Soy filósofa de la ciencia y ciudadana profesional de la Tierra. Tengo un hijo de 33 años. ¿Política? ¡Democracia planetaria verdadera! ¿Creencias? Las diosas-madre antiguas, el Principio Femenino. El ecofeminismo traerá la biocivilización.

Por Víctor Amela, Ima Sanchís y Lluís Amiguet

09/05/2016

Biocivilización

Shiva recibió en 1993 el premio Nobel Alternativo de la Paz, y Zapatero la tuvo como asesora en un grupo de pensadores durante su mandato. Es una mujer fogosa, combativa y vehemente que se crece ante los poderes de los bancos y corporaciones como Monsanto. Doctora en Ciencias Físicas, es una de las ecologistas, feministas y filósofas de la ciencia más prestigiosas a escala internacional, beligerante contra el neoliberalismo y defensora de los derechos de los pueblos. Publicó Ecofeminismo (Icaria) y ha participado en el IV Seminario Internacional de Convivencia Plane­taria: Construimos Biocivilización, organizado por la Associació Imago en Barcelona.

Qué es el ecofeminismo?

La mejor respuesta a la crisis civilizatoria que padecemos. La formulé hace veinte años: cada día es más vigente y necesaria.

¿Ecología más feminismo?

Sí, porque tanto la crisis medioambiental como la socioeconómica son de raíz sexo­genérica.

¿El varón es culpable?

No simplifique: el sistema patriarcal capitalista. Un orden de valores que desvaloriza, esclaviza y explota a las mujeres, cuyo trabajo en casa y en el campo ha sido siempre el verdadero sostén de la humanidad.

¿Desde cuándo sometemos a la mujer?

Hablo de era antropocénica, intrínsecamente destructiva de la naturaleza y de la feminidad, ligada a la violencia y la guerra. No siempre fue así: en la remota antigüedad venerábamos a diosas, representación del respeto a la Tierra Madre.

¿El capitalismo expresa el patriarcado?

Obviamente, es fruto de la prolongada ­explotación masculina, acumulativa y destructiva, con violencia contra las mujeres, los niños, los débiles, las semillas...

¿Las semillas?

Las variedades semillas de los cereales y hortalizas han sido seleccionadas por las mujeres generación tras generación, durante miles de años. Las mujeres son las parteras de la agricultura. Y ahora resulta que nos piratean las semillas...

¿Piratean? ¿Quién?

Grandes corporaciones de agroingeniería alimentaria como Monsanto: modifican algún gen de una variedad de semilla ¡y la patentan, como si no fueran de la vida, como si fuesen suyas! Eso se llama biopiratería.

¿Tan grave es la cosa?

¡Nuestra libertad está en juego! Perdemos variedades de semillas, empobreciendo este patrimonio de la humanidad. Si viniese una plaga, la falta de variedad arrasaría todo, o acabaríamos en manos de una corporación. El 1% de la humanidad domina al otro 99%.

¿Podemos enderezar esto?

Luchando juntos, sí. En India hemos conseguido nuevas leyes que protejan a los campesinos de abusos, y también a las mujeres.

¿Ha mejorado el trato a las mujeres desde su niñez?

Recuerdo a las mujeres en las minas: se enfrentaron a una mafia armada, bloqueando la mina. ¡Las mujeres son valientes! Cada vez que flaqueo, pienso en aquellas mujeres y me vuelven las fuerzas. ¿Y sabe de dónde viene esa fuerza?

¿De dónde?

De la hierba que pisan, de la tierra misma. El poder de la naturaleza está en nosotras.

¿Y no en el varón?

También..., si renuncia al patriarcado, sistema de explotación destructiva de la tierra, de sus minerales, vegetales y animales. Tres aspectos expresan el patriarcado: la colonización, el maquinismo industrial...

Las máquinas nos han reportado prosperidad.

Sólo para los que mandan. No hay progreso con maltrato a la naturaleza, si la agredimos como a un objeto inanimado, eso es esquilmarla, un atraso. Y la tercera expresión patriarcal es el atropello a la sabiduría de la mujer, culminada por el capitalismo

¿Qué puede hacer el ecofeminismo?

Eco viene del griego oikos: casa. De ahí economía: ¡sin el trabajo doméstico femenino, no hay riqueza! Es un trabajo creativo. El capitalismo es extractivo, destruye.

Un ejemplo.

Desde 1995, en India se han suicidado 300.000 campesinos, extorsionados económicamente por los amos de semillas y pesticidas. Es un crimen contra la Tierra y la humanidad. Incluyo los transgénicos.

¿Qué les pasa?

Causan patologías: si hay más niños autistas que nunca, se debe a los transgénicos.

Es una afirmación arriesgada...

La sostengo. Están afectando al desarrollo neuronal de los bebés y propician cánceres en la población. ¡Hay que frenarlos!

Debe de ser usted una bestia negra para muchos.

Me llaman ludita, reaccionaria, incendiaria... Pero no me callarán. De las mujeres vendrá la salvación, seguiremos luchando. Igual que fuimos lectoras de semillas, ahora somos lectoras del presente y predictoras de la biovicilización.

¿Qué es la biocivilización?

Hacernos conscientes de que los humanos formamos parte de la Tierra, que no somos un ente separado. Cambiemos de modelo y diluiremos las miserias del patriarcado: cambio climático, desigualdad, insolidaridad, guerra.

¿Ecofeminismo al poder?

Frenaría el proyecto tóxico de dominación sobre la naturaleza y la mujer, insalubre e irresponsable. La naturaleza viviría, sería sostenible.

Y si no..., nos iremos a otro planeta.

Un concepto muy patriarcal: seguir conquistando y destruyendo... No, respetemos los recursos de la tierra y vivamos a gusto en este planeta: el ecofeminismo es el camino de la biocivilización planetaria.

Fuente: La Vanguardia

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martes, 26 de enero de 2016

#decrecimiento -- ​ Economía para evitar el fin del mundo


decrecimiento


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Economía para evitar el fin del mundo

Posted: 11 Jan 2016 01:07 AM PST

Daniel Cela para El Correo de Andalucía


Hace dos años, el actual primer ministro griego, Alexis Tsipras, se cruzó en Bruselas con el economista francés, Serge Latouche, un enfant terrible de la sociología moderna, con 75 años de edad. Latouche es el padre de la teoría del decrecimiento, un concepto que revolucionó las ciencias sociales a principios de la década pasada porque tuvo la osadía de enfrentarse a otra corriente sociológica de la izquierda que en aquel momento estaba en auge: el desarrollo sostenible. El desarrollo sostenible fue abrazado con entusiasmo por los partidos socialdemócratas y por no pocos movimientos ecologistas. Les encantó porque les parecía una fórmula mágica que permitía conjugar lo imposible: la preocupación por el medioambiente con la sociedad del consumo y el capitalismo. El desarrollo sostenible venía a decir que es posible satisfacer las necesidades actuales de la sociedad moderna sin comprometer los recursos naturales del planeta ni las posibilidades de generaciones futuras. «¿En serio eso existe?», se preguntaron, excitados, los grandes partidos reformistas europeos. «¿Por qué no lo inventaron antes?» Al poco tiempo no costó mucho encontrar el concepto desarrollo sostenible en la agenda de todos los gobiernos del mundo moderno, conservadores y progresistas.
Pero Tsipras no se creía del todo aquel cuento y menos aún tras su encuentro con Latouche, que por aquel entonces era de los pocos que pensaba que el desarrollo es cualquier cosa menos sostenible. El economista francés, invitado en Bruselas por los eurodiputados verdes, trató de convencerles para caminar hacia una sociedad ecosocialista, en la que sería necesario, «¡obligatorio, urgente!» decrecer: desandar lo andado.

–¿Cómo lo hacemos?, le preguntó el líder de Syriza.

–Yo soy teórico y tú político. Yo no tengo ninguna responsabilidad y tú sí. Para mí teóricamente es sencillo, pero ponerlo en práctica te costará mucho más.

El gurú del decrecimiento estuvo el martes en Sevilla, donde pasó completamente desapercibido para el Gobierno andaluz y sus responsables en política económica y medioambiental. Pero no lo fue para el centenar de personas que abarrotó el salón de actos del centro internacional de la Hispalense que asistió a escuchar su charla Decrecimiento y barbarie. El filósofo francés no visitó Andalucía invitado por su presidenta, sino por un político miembro de un partido verde minoritario (Equo), el profesor Esteban de Manuel.

Latouche va a contracorriente de casi todo, porque su tesis de partida remite al mito de Casandra: augura el hundimiento de la civilización occidental en tres tiempos: en 2030 (agotamiento de los recursos naturales); en 2040 (contaminación atmosférica, envenenamiento del aire, del agua y de la tierra) y en 2060 (desertización y hambrunas). Pocos le creen. Pero sobre todo, pocos quieren creerle porque su propuesta de solución es antipolítica: pasa por revertir la sociedad del consumo y concienciar al mundo de que «hay que consumir menos, porque los países más consumistas no son los más felices»; «hay que comer menos carne», porque la producción de carne tiene un sobrecoste salvaje para el ecosistema: «Para producir un kilo de carne se necesitan cinco litros de petróleo (en pesticidas), y los pesticidas destruyen el suelo»; «hay que acabar con el derroche energético y limitar la publicidad, si no prohibirla, porque es el vehículo del consumismo desatado». Muchas de sus ideas están entre la revolución y la provocación. 

Latouche propone que trabajemos menos horas para repartir el trabajo entre más gente. Esta vez ha venido a explicar esta tesis a Andalucía, una de las regiones de Europa con más parados (más de un millón), donde los salarios se han reducido de media un 30 por ciento en los últimos cinco años, y donde el trabajo se ha precarizado hasta tal punto que incluso la Junta optó por reducir un 25 por ciento la jornada y el salario de los médicos eventuales para no despedirlos. «Trabajar más horas sólo genera una reducción del salario. Necesitamos jornadas con menos horas para que podamos trabajar más», dice Latouche. 

Claro que el filósofo francés reconoce que es imposible cambiar radicalmente la jornada laboral si no existe antes un cambio en la mentalidad de la gente. «Se necesita una revolución cultural. Si le quitas horas de trabajo a la sociedad y no lo acompañas de un proceso de reeducación, pasarían más tiempo viendo la tele, y todo sería un desastre», explica. El decrecimiento de Latouche es un cambio drástico de paradigma, un sistema radicalmente distinto de interpretar la sociedad. Sólo así se entiende cómo cerró la ponencia del martes: «Debemos recuperar el sentido de los límites, aprender a disfrutar de una cierta forma de pobreza y comprender que escasez no es igual que miseria».